La Catedral de las Sílfides

siéntate a oír las historias del viento

Sobre mí

Hola lectores, gracias por acercarse para conocer un poco más de mí. Mi nombre en esta vida es Priscilla Ferrari, el cual me tomó mucho tiempo apreciar (y si debo ser honesta, aún, desde ciertos ángulos, me resulta algo feo). Actualmente tengo veintiséis años; estoy alfabetizada desde los cinco y soy escritora desde los nueve, cuando descubrí que no tenía por qué quedarme sentada en una sola realidad cuando con mi mente y espíritu era capaz de acceder a tantas.

Esta página la creé para compartir mis realidades, todas ellas. Desde aquellas a las que accedo en sueños, algunas que me han llegado en enseñanzas, otras que nunca sabré de dónde provienen pero ya forman parte de mi ser y lentamente se van plasmando en forma de libros, y, por supuesto, aquellas que surgen de mi muy peculiar forma de ver el mundo.

Espero disfruten leerme tanto como yo disfruto escribiendo. Siéntanse libres para comentar, criticar (constructivo, por favor) o simplemente disfrutar desde el silencio y el anonimato. Si les gusta mi arte y tienen la posibilidad de apoyarme económicamente, ya sea comprando uno de mis libros o siendo mi patron, mi mecenas, a través de mi patreon (www.patreon.com/lacatedraldelassilfides), les agradeceré con todo el incendio de mi alma.

La foto de la portada fue tomada en el 2014 en Córdoba durante una de las ferias de recreacionismo medieval que se celebran allí anualmente. No es de la mejor calidad, pero es la única que tengo. El búho estaba tranquilo y muy bien cuidado por una organización sin fines de lucro dedicada a rescatar aves de rapiña, quienes estaban buscando atraer gente para colaborar con trabajo o alguna donación. Lamentablemente el búho había sufrido una herida en un ala que le arrebató su vuelo, por lo que vivía permanentemente con sus rescatadores desde hacía años.

El momento retratado en esta foto es aquel en el cual este bello ser me regaló unos segundos de su vida y me miró a los ojos con la intensidad con la que los dioses miran hacia abajo para juzgar si somos dignos o no de su bendición. Amo las aves y poder sentir el agarre de sus patas a través del guante de cuero fue como darle un apretón de manos a un rey elfo.

Recomiendo mucho la experiencia, siempre que, por supuesto, puedan vivirla con un ave que esté acostumbrada a pasar de mano en mano y no lleve una existencia de cruel cautiverio.

Gracias otra vez por leerme, aquí, en mis entradas, facebook y libros.

Ojalá la magia que se esconde entre los pliegues de la realidad nunca los pierda de vista y que las letras los acompañen por siempre.

~Ancient Forest

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s