La Catedral de las Sílfides

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Cómo hacer de tu manuscrito un libro – 6: Presentación y venta

Bienvenidos, al fin, a la última parte de “Cómo hacer de tu manuscrito un libro”. Después de cinco clases, ya tenemos nuestro libro editado, física o digitalmente, por lo que la única pregunta que nos queda responder es “¿y ahora qué hago con este hijo que me tomó meses/años parir?”.

Bueno, primer paso:

Inventa una firma (en caso de que no tengas una interesante ya)

¿Te parece inútil este consejo porque no eres famoso ni piensas ir a eventos?  Subestimas a tus amistades. Ya sea por capricho o para venderlo por millones tras tu muerte, insistirán que lo firmes hasta que lo hagas o los quites de tu vida y bloquees de todas las redes sociales en existencia. Así que, a no ser que estés planeando irte a vivir a un templo en el Tíbet, toma un lápiz y ¡practica, practica, practica!

Y ten presente que es posible firmar PDFs también, si digitalizas tu firma. No es difícil de hacer y hay guías a montones, por si no te gusta o no te resulta útil la que comparto. Luego es solo cuestión de añadirla a tu archivo en el lugar indicado. No recomiendo que la pongas en el archivo que subas a Amazon o esa página elegida; si todas las copias digitales existentes están firmadas, será lo mismo que no lo estén. Guarda esto para Patreon, tu lista de correo o aquellos a los que quieras mimar. Sí, no es un gesto digno de las olimpíadas, pero es un detalle que puede expresar mucho si es usado correctamente.

Entonces, libros en mano, firma ensayada, ¿ahora qué?

Un toque personal

Una recomendación de mi parte: quédate con al menos dos ejemplares de tu propio libro. No seas como aquella banda que tuvo que piratear su propio disco porque vendieron todas las copias sin darse cuenta (no, no recuerdo quiénes eran, lo siento).

Y un consejo de Malala Yousafzai (en realidad no fue un consejo, pero amé la idea cuando la vi hacerlo): firma uno de tus ejemplares y dedícatelo a ti mismo. Que sean las palabras que necesites cuando pierdan motivación o las piedras de la vida te hagan tropezar hasta romperte las rodillas. No hay nada como recibir aliento de uno mismo. Después de todo, ¿quién nos conoce mejor?

Distribución

Si tenemos editorial, ellos muy probablemente nos ayuden a llevar nuestros libros a las librerías, pero el porcentaje que nos corresponderá es pequeño. Si pagamos por el servicio, ganaremos el 50% del precio de venta al público; si nos compraron los derechos, estará entre el 17 y 25%.

Pero si llevamos nuestros libros nosotros mismos, tendremos el 70-75%. No hay dueño de librería con el que me haya encontrado que no quiera darle una mano a un escritor de la zona, especialmente uno que tiene una sonrisa, una palabra amable y mucha pasión por su trabajo. Bueno, no; sí encontré una vez un lugar que se rió de mí cuando dije qué porcentaje me correspondía y prácticamente escondió mis libros debajo de una pila después de aceptar (a pesar de que para entonces ya me había arrepentido de pedirlo).

Fue un golpe bajo, sin duda, pero aprendí mucho de la experiencia. Nunca dejes que una librería te pisotee ni te menosprecie; tu trabajo vale y debes hacerlo valer. Así como tuve este desagradable encuentro, también tuve un poster pegado en la puerta de una librería por un mes como publicidad a pedido del dueño, sin costo alguno para mí. Hay gente ahí afuera que quiere verlte triunfar, búscalos y trátalos como a un aliado en la guerra.

Luego de eso es importante avisar a nuestros amigos y seres queridos en qué librerías pueden conseguir nuestro libro si lo buscan o quieren recomendarlo a alguien, pero no pierdas la oportunidad de venderlo tu mismo (si es que decides hacerlo en vez de regalarlo) para obtener así ganancia sobre el 100% del precio final. Puedes también agregar un marcador de páginas personalizado con la dirección de tu página web para quienes se queden a cruzar algunas palabras contigo. Otra vez, no es algo para una medalla de oro, pero es un gesto que hará mucho más personal la lectura de nuestro libro.

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Ten presente que no necesitas pagar a un diseñador para esto ni hacer algo muy complejo. Puede ser un marcapáginas de madera, origami, de tela o de un bello papel estampado en el que escribamos. Elige la opción que combine con tu libro y dale rienda suelta a tu creatividad.

Ahora, hagamos publicidad

Esto es tan sencillo como hablarle a cada persona que quiera escucharte sobre tu libro. Sé de una mujer de mi ciudad (a la que envidio desde lo profundo de mi alma porque esto es algo que yo no podría hacer) que va a las cafeterías y se sienta junto a quien esté dispuesto a dedicarle un momento para conversar sobre sus publicaciones y trabajo, vendiendo así al día tantos libros como yo en un par de meses. Si tienes el carisma, considéralo.

Recurre también a los medios. No hablo de que golpees las puertas de un estudio de televisión (o sí, hazlo, y cuéntame si tuviste éxito), sino de que acercarte a los canales de radio de tu ciudad que tengan programas culturales. Ellos seguramente tendrán al menos cinco minutos que regalarte y nunca les falta interés.

Muy bien, ya tenemos a nuestros amigos hartos y la ciudad empapelada con la portada de nuestro libro, ahora…

Presentemos nuestra obra

No te apresures con este paso. Primero debes buscar el lugar indicado: puede ser un centro cultural, un museo, una biblioteca o incluso la legislatura de la ciudad. Todos estos sitios tienen espacios que abrirán sus puertas de forma gratuita (tal vez te pidan alguna donación en forma de materiales, pero no mucho más) y hasta te ayudarán con la organización. Ten presente que es posible que tengas que reservar el espacio con tiempo y puedes sufrir cambios o cancelaciones, ya que hay muchos factores de peso en la organización general de esos lugares.

Si no quieres tener que lidiar con esas cosas, puedes pagar por un espacio privado o acercarte a eventos literarios específicos, cosa de la que hablaremos en un momento.

Lo segundo que debes hacer es tomarte el tiempo para invitar a tus seres queridos. Ya sea con una llamada por teléfono o con invitaciones formales, si el espacio depende de ti, haz una lista de quienes confirmaron para saber aproximadamente cuánta gente estará presente (y recuerda que tu lista no se corresponderá con los que asistan, siempre faltarán algunos a pesar de haber jurado que estarían ahí). Y sé realista: es tan malo tener cincuenta personas en una pecera como a la abuela sola en un estadio.

Ferias del libro

Esta es otra gran opción y puedes tomarla aunque hayas hecho una presentación previa. Las ferias tienen dos prioridades: los grandes autores que vienen de más allá de la frontera (o la capital del país) y los pequeños autores locales. Con un espacio de media hora o cuarenta y cinco minutos tendrás tiempo de sobra para hablar de tu obra y responder las preguntas del público. La organización, en general, pondrá a tu disposición un micrófono y proyector, además de gente que ayude a calmar tus nervios cuando estés caminando por las paredes cinco minutos antes de subir al escenario (o, al menos, eso me pasó a mí).

Una ventaja de participar en estos eventos que no tendrás en una presentación privada es el alcance a los medios (a no ser que los invites): desde canales de televisión que podrían pasar por ahí a bloggers que anden curioseando. Es muy difícil que nadie te vea en un evento tan grande y con tanta convocatoria.

Si el libro que vas a presentar es para niños, puedes también invitar a escuelas. Muchas de por sí tienen ya planeado asistir, así que tenlo presente al pedir el espacio en la feria: que te ubiquen entre actividades planeadas para escuelas o justo después.

Y ahora, lo único que falta es…

Vender el libro dentro de la feria

Algo muy popular en las ferias son las librerías invitadas, muchas de las cuales tienen descuentos y promociones. Una inmensa cantidad de gente las recorre a toda hora, pero la competencia es masiva porque los dueños de los stands apuntan a llevar variedad en vez de cantidad. Dejar nuestro libro ahí es una opción, pero hay algo mejor: el stand de escritores regionales.

Este es un pequeño espacio donde puedes dejar tus libros e incluso quedarte junto a ellos. Mucha gente se acercará y ahí es donde, otra vez, tu pasión por tu propio trabajo puede hacer una venta. Habla libremente, invita a todos a tu presentación y vende sin vergüenza.

Puedes aprovechar también a conocerte con otros escritores y compartir consejos e información. Algunos te hablarán de oportunidades, otros te desaconsejarán caminos que ellos tomaron y resultaron una pérdida de tiempo y/o dinero.

Estos puestos son fantásticos y, si tu feria no tiene uno, reclámalo. Alíate con escritores que conozcas y junten firmas, insistan al gobierno que les dé ese espacio. En mi ciudad es un stand administrado y cuidado por los mismos escritores. La organización nos deja el espacio con las mesas y nosotros somos quienes vendemos, cuidamos y mantenemos ordenado, turnándonos para que siempre haya alguien ahí.

Las ferias del libro son eventos masivos hechos para conectar a la gente a través de las letras. Aunque sea sólo para pasar a saludar, no pierdas la oportunidad de acercarte cada vez que se realice alguna cerca de donde vives. Nunca sabes qué puertas se pueden abrir.

 

Y dicho esto, ¡llegamos al final! Si tienes dudas, comentarios o pedidos, escríbeme en los comentarios o por privado. Deseo seguir haciendo utilidades para escritores (y ya tengo varias ideas), así que no te despidas de mi página. Si tienes propuestas, encantada estaré de oírlas.

Gracias por seguir este curso y nos vemos en la próxima entrada.

Ancient Forest

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¿Es éste el fin de la cultura?

Estos últimos días he visto y oído a mucha gente haciendo escándalo por la cantidad de personas que los youtubers atrajeron a la feria del libro de Buenos Aires con fundamentos como que sus libros son “basura”, que autores que socialmente son reconocidos como “de calidad” no atraen a tanta gente, blablablá.

Usualmente no escribo este tipo de cosas pero quería compartir mi pensamiento al respecto: la lectura es lectura.

Leer es importante y más aún en la niñez y adolescencia, que es a las edades a las que apuntan los youtubers con sus libros y canales.

Sí, hay libros que considero una puñalada a todo lo bueno de la humanidad, pero si conozco a alguien que leyó uno de ellos, no repudio a esa persona ni la degrado. No tengo hijos, pero si los tuviera y quisieran leer algo así, los dejaría, y luego los invitaría a sentarse conmigo y hacer análisis. Incluso puede que los lea con ellos.

“No soy un completo inútil, por lo menos sirvo de mal ejemplo.” Ningún libro ha aportado tantas horas de debate y análisis a mis clases como 50 Sombras de Grey. Es increíble la cantidad de cosas que trae a la mesa y el error no es leerlos, es desaprovecharlos.

Comenzar a leer es importante y celebraré a cualquiera que invite a los jóvenes a hacerlo, que los aleje de la televisión y los estímulos sensoriales, y los aísle en un mundo de palabras que los obligue a activar su imaginación y hacerla volar. ¿El libro es una porquería? No importa, tendrá ese efecto de todos modos, y una vez que uno se ha animado a hacer silencio al mundo exterior para arrojarse al torrentoso río de imágenes y sonidos que nacen de la lectura, nuevos libros vendrán.

Así que, a todos los amargados y pesimistas, los invito a abrir la mente y alentar la lectura en todas sus formas, aún si no aprueban qué sea leído (es parte de ser libres, ¿no?). Un niño hoy leyó el libro de Germán Garmendia, mañana leerá Harry Potter, en un par de años leerá a Cervantes. Lo importante es leer.

Y sí, como escritora entiendo el sentir celos de su éxito, pero el mío (y tuyo) llegará cuando tenga que llegar y permitir que afecte nuestras vidas es un derroche de energía y tiempo. Bien sabemos los artistas que a veces nos gusta encontrar excusas para no sentarnos a trabajar, pero hay que ignorar ese temor a intentar y fallar y ponernos a crear lo mejor que podamos crear, sea reconocido hoy o no.

Padres, por favor, alienten a sus hijos a leer, aunque lo que los atrape en un primer momento sea algo que ustedes no aprueben. Enséñenles a discernir, a analizar, a criticar. Acompáñenlos a leer todos los libros malos que haya, será la forma de enseñarles a apreciar aquellos que estén bien escritos.

Les voy a dejar un video, una charla TED, de 18 minutos de Daniel Cerezo. Él habla de la música, no de la escritura, pero su inicio en ese arte y cómo cambió su vida ejemplifica exactamente lo que quiero decir.

Pasen a ver y anímense a leer. Salgan de su zona de confort y entiendan que los libros no están ahí para suplir a la televisión, sino para ampliar nuestras fonteras interiores. La mala lectura puede ser terrible, un mundo sin lectura sin duda es una tragedia, pero un mundo en el que no se aprovechen los libros, cualquiera sean, para crecer y expandir la mente, es el verdadero fin de la cultura.

~Ancient Forest


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¡Grandes noticias!

Hola a todos, queridos lectores. Quería dar anuncio de dos importantes noticias.

La primera es que se está realizando el sorteo de un anotador con la temática de mi novela, Revolución Reign, en mi página de facebook. ¡Así que entren haciendo click ahí o aquí o aquí (todos el mismo link) para participar!

La segunda gran noticia es que estaré participando brevemente de la feria del libro de Buenos Aires. El viernes 29 a las 16 horas (y hasta las 16:55) estaré firmando ejemplares tanto de Revolución Reign como de La palabra perfecta, además de vendiéndolos, lógico.

Si quieren pasar a conocerme, llevarse un ejemplar, charlar o lo que fuera, estaré esperándolos en el stand n° 1122 en el pabellón verde. ¡No se pierdan esta oportunidad!

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