El arte no está muerto

Soy hija de una artista, así que en mi casa nunca faltaron cuadros y los nombres de pintores famosos siempre sonaron familiares. Muchas veces oía de ellos junto a la palabra “maestro” y mi mente volaba a lo que ellos habrían hecho, siempre imaginando obras mil veces mejores que las que había crecido viendo en las paredes.

Hasta que un día en el colegio me encargaron hacer un trabajo sobre mi pintor favorito. ¡Era mi momento de sacar a relucir mi conocimiento! Con emoción me zambullí en los libros disponibles y el corazón se me rompió.

GUERNICA-DESTACADA
¡¿ESO era de Picasso?!

¡Pero Picasso era un maestro! ¿Dónde está su verdadero arte? Esto es horrible, ¡yo podría haberlo hecho! Mi madre lo idolatraba, así como a tantas otras de mis opciones para ese trabajo a las que descubrí igualmente horribles. No entendía. Ella hacía cuadros mucho mejores, mucho más detallados, más artísticos. ¿Por qué ella se consideraba aprendiz? ¿Por qué decía que todavía estaba aprendiendo y que tal o cual cosa no le salía bien aún? Picasso ni se esforzaba en que un ojo fuese igual a otro y acabó siendo famoso.

Qué injusto era el mundo.

Acabé eligiendo a Dalí, a quien nombré “mi pintor favorito” por varios años porque su trabajo, aunque extraño, tenía mucho esfuerzo puesto en él. Se notaba y eso lo hacía valioso.

Años pasaron y acabé comprando un libro de Miguel Ángel para mi madre, porque sabía que era otro de sus maestros y éste sí que hacía cosas bellas. Lloró cuando se lo di. Así de intenso es el amor al arte en casa.

El libro pasó de una mesa de lectura a la otra y al final cayó en mis manos otra vez. Comencé a pasar páginas y me encontré con El David.

david_florencia

Era una estatua bonita, bien hecha. Su cabeza, pies y manos estaban fuera de escala y sus ojos daban un poco de miedo, pero se notaba el esfuerzo puesto en él y de eso se trata, ¿no? El esfuerzo.

Comencé a leer la nota junto a él, preguntándome por qué debía importarme esta estatua de un hombre desnudo más que las mil otras iguales, y algo pasó: me gustó.

No la estatua, esa ya me gustaba, sino su no-se-qué. Leí su historia, el contexto, lo que significaba para la gente de Florencia, el valor que tenía para Italia y lo que representaba en el mundo. Decidí darle esa oportunidad al Guernica y lo investigué, y también me gustó. Sí, el arte era raro, pero tenía sentido. Había una idea y un contexto. Me encontré diciéndome a mí misma que no, yo no podría haber hecho eso. Podría haber pintado el cuadro, sí, pero no podría habérseme ocurrido la idea porque yo no tenía ese no-se-qué.

Pero eso era trampa, ¿no? Que te guste una obra por el contexto en el que fue creada no vale. La obra debe poder venderse por sí misma del mismo modo que una película debe ser entendida sin que uno tenga que leerse el libro.

Con el tiempo dejé de pensar en esto y comencé a crear una relación espiritual y emocional con El David. No voy a meterme en detalles porque sino estaremos aquí hasta el Día del Juicio, pero acabó simbolizando tanto para mí que viajé a Italia sólo para conocerlo. Bromeé en la fila de entrada a la Galleria dell’ Academia con que tenía una cita con él. Para mi sorpresa, una mujer me dijo exactamente lo mismo y estuvimos conversando de lo que significaba aquel hombre de piedra para nosotras.

Entré a la Galleria, me quedé una hora sentada frente a la perfección hecha piedra y me horroricé viendo a la gente pasar, hacerle una foto y seguir camino. ¡Gente, por dios! ¡Éste es El David! No hay nada más que ver en la Academia que tenga su magnificencia. La entrada no valdría lo que vale si no fuese por Él. ¿A dónde van con tanta prisa? Si sólo vienen por una foto, la hubieran bajado de internet y pagado a alguien para que los photoshopee encima.

Increíble…

Al salir, regresé a mi hotel para poder llorar tranquila. El sueño que había impulsado gran parte de mi vida había sido concretado y ahora me había convertido en un barco sin velas a merced de un huracán. Me desolaba la perspectiva de regresar a la aburrida y descolorida ciudad en la que crecí luego de estar rodeada de tanto arte, tanta historia.

Decidí no enfrentarme a la realidad todavía y volví a salir de mi hotel. Acabé en la Piazza della Signoria, donde originalmente El David estaba. Allí había una copia exacta. EXACTA. Y nada. Era tan feo y desproporcionado como me había parecido la primera vez que viera una foto de la obra original.

¿Por qué? ¿Por qué el hermano gemelo no tenía el mismo encanto? Ese no-se-qué debía ser el responsable, sin duda, pero todavía estaba fuera de mi comprensión. No lloré al perderlo de vista.

Tras regresar a casa y aceptar que mi amor por esa roca blanca no sería más que una muy silenciosa relación a distancia, encontré algo en internet que volvió a despertar mi interés en entender qué era eso. Era como éste:

ss+(2017-09-11+at+07.16.11)

Me reí un rato. ¡Qué cierto! Pero la sonrisa me duró poco. Para ese momento ya tenía dos libros publicados y me había pasado más de una vez que alguien interpretara algo de mis obras que yo no había querido decir, algo que ni se me había ocurrido inclusive. Pero esa sensación me encantaba. ¿Por qué me estaba riendo ahora?

Fue mi momento ajá. Ese no-se-qué ahora tenía sentido. El arte no está muerto. El arte está vivo, respira, muta. Ese no-se-qué es vida.

Con el tiempo reflexioné en esto y llegué a dos conclusiones: el arte en sí mismo es sólo una parte, y la superficialidad humana tiene más dimensiones de las que había creído.

Sí, esa pintura se ve bien y esta canción es tan pegajosa que la estoy cantando todo el día aunque no le entiendo la letra, pero eso es sólo la vasija, lo superficial. ¿Qué más hay? Coincidiremos todos (o casi todos) que una cara bonita es algo lindo que ver al despertar, pero una relación no sobrevive sólo con eso. Ni la relación dura ni el arte que solamente es bonito sobrevive al paso del tiempo.

Aprendí a apreciar El Guernica y a entender a Picasso como el maestro que es cuando estudié el contexto de su obra. Del mismo modo que uno conoce a una persona durante varias citas y se enamora porque hay algo más ahí. A veces hay tanto ahí que incluso la cara que no nos llamó la atención dejó de ser importante, o capaz incluso llegó a gustarnos.

Antes de empezar a escribir este artículo me pregunté ¿qué es el arte? Para mí, es la representación de una idea, una emoción o una reflexión filosófica. El Guernica es lo que es por la reflexión que representa, por la emoción con la que fue pintada, por la idea que vino a transmitir. Pero… falta algo. Podría explicarle al mundo qué significa ese cuadro y todavía muchos lo encontrarían feo. ¿Por qué?

Bueno, tal vez porque el arte no está muerto. El Guernica es lo que es para mí por mi relación con él. El David me provoca lo que me provoca por lo que significa para mí. No caigamos en lo de las cortinas azules, que el autor no le importe mi emoción ni me conozca no es relevante. El arte está vivo y ES cuando quien lo mira lo hace SER. Eso es lo que faltaba para completar la idea: yo. Tú.

El arte no nació para ser estático, no nació para ser adorado y estudiado como un trozo de tiempo paralizado. El arte nació para relacionarse conmigo, contigo, con su contexto. Significó algo para su creador que no es lo mismo que significa para nosotros hoy. ¿No es eso algo que define a una gran obra, acaso? El Principito tiene su merecida fama porque puedes leerlo a cualquiera edad y siempre te dejará algo diferente, porque la relación que generas con ese montón de palabras que parecen detenidas en el tiempo es lo que da valor al libro, valor que no tendría sólo por existir.

Nuestra relación con el arte es lo que enriquece nuestras almas, es lo que hace avanzar nuestra cultura, es lo que da valor a nuestra sociedad.

Nuestra relación con el arte ES el arte.

Advertisements

5 thoughts on “El arte no está muerto

Add yours

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Blog at WordPress.com.

Up ↑

Noe Róderic

Alimentación natural y consciente

Counseling Neuquén

Descubre una nueva forma de terapia y a conoce a quienes pueden acercarla a tu vida

Helping Writers Become Authors

Write your best story. Change your life. Astound the world.

Impoesiable

Haciendo poesiable lo imposible.

El blog de Guillermo Schavelzon

La edición, el libro, los escritores

Culturamas, la revista de información cultural

Información cultural sobre literatura, cine, música, arte, escena, cómic y fotografía. Además vídeos, fotos, blogs, foros y entrevistas en Culturamas, la revista cultural de la Red

Moonlight Psychology

Psicología para todos

techleo - Solo una página más

Información (consejos, herramientas) sobre leer, escribir y publicar libros, ebooks, audiolibros, book apps...

Consciencia Oceánica

Reduciendo nuestra huella ambiental

The Homeless Paradise

"I don't just want to survive, I want to thrive... I don't want to die here."

%d bloggers like this: